Eduardo Ramírez Aguilar y Juan Carlos atestiguan sesión histórica de la SCJN en Tenejapa

– Justicia con humanismo y respeto a los pueblos originarios avanza desde territorio chiapaneco.
En un hecho histórico para el acceso a la justicia en México, Chiapas fue sede de la Primera Sesión Extraordinaria en Territorio de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), realizada en el municipio de Tenejapa; en un evento atestiguado por el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar y el magistrado presidente del Poder Judicial del Estado, Juan Carlos Moreno Guillén, así como autoridades federales, estatales, tradicionales, municipales y habitantes de la comunidad La Candelaria.
Durante esta jornada, se abordaron temas vinculados al reconocimiento de comunidades indígenas como sujetos de derecho público y al respeto de sistemas normativos propios, lo que reafirma el compromiso institucional de garantizar una impartición de justicia acorde a la realidad pluricultural del país.
Al terminar la Sesión, con la participación de autoridades de los tres órdenes de gobierno, junto a las y los integrantes del máximo tribunal del país, se efectuó un encuentro con pobladores de dicho municipio, donde el gobernador del estado, Eduardo Ramírez Aguilar señaló que este momento quedará grabado en la historia de México, con una Suprema Corte que pondera la justicia social de los pueblos originarios; y en Chiapas, con un gobierno que trabaja acorde al principio del Lekil Kuxlejal, con la conciencia plena de hacer lo correcto, por un deber moral, con armonía y justicia para la ciudadanía.
Por su parte, el ministro presidente de la SCJN, Hugo Aguilar Ortiz destacó en la trascendencia de este acto, que representa un paso significativo en la construcción de una justicia que reconoce a los pueblos originarios, con una Constitución que les representa, y principalmente con un trabajo coordinado en el renacer de un México que les escucha y brinda dignidad.
Con la asistencia del magistrado Presidente Juan Carlos Moreno Guillén, se refrenda su compromiso con esta nueva era de la justicia, que se sustenta en el humanismo, en el diálogo con los pueblos y en el respeto a los saberes ancestrales, para impulsar una transformación institucional basada en la cercanía, la dignidad y la confianza ciudadana.




