“El Talachas” se enloqueció, en la Nueva ERA del Humanismo, hace todo lo contrario

El jefe de comunicadores debe dialogar, no ignorar, el sentir de los que expresan la opinión del pueblo.
Observo un silencio notable entre los periodistas, quienes parecen ansiosos por expresar lo que yo mismo digo, y sé que su necesidad los lleva a guardar silencio como por su necesidad, es triste la actitud de un hombre que se ha convertido en tiránico con ese gremio. Nunca aprendió, ni nunca rectificó su camino, en el Gobierno de Manuel Velasco Coello, lo tenían como titular de membrete, al tratar con las personas, por las venas le escurre lo soberbio, prepotente, arrogante y lo que le sigue. Yo aprendí que al único que le guardo reverencia es al hijo del hombre, no a un cabrón que se ha zurrado en los compañeros y compañeras del medio.