LA PROBABLE Y DEMENCIAL GUERRA NUCLEAR ENTRE LA OTAN (USA) Y RUSIA

Una guerra nuclear entre Rusia y la OTAN no solo conduciría a la desaparición de la civilización, sino a la desaparición de la inocente diversidad biológica, que no tiene vela en el entierro respecto a la demencia y estupidez (o imbecilidad) humana de las guerras.

El medio ambiente es también patrimonio de toda la Biodiversidad, no es propiedad privada de los humanos.

Es tiempo de pensar seriamente las cosas, de incluir a la Naturaleza (al agua, al aire, al suelo y a la Biodiversidad) en nuestros asuntos, en el devenir histórico humano.

Ya es hora que dejemos atrás para siempre la estupidez y la demencia o imbecilidad humana belicista, repito, es decir, que reconozcamos lo estupidos y dementes que hemos sido los humanos a lo largo de la historia al inventar la guerra, recapacitando y rectificando el camino.

Tantos recursos económicos, talento e ingenio humano derrochados en la guerra –a lo tonto y a lo loco– pueden emplearse en resolver los asuntos pendientes más importantes como: combatir el cambio climático, plantas de tratamiento de aguas negras, reforestacion global, descontaminación de ríos, salud, educación, control de la natalidad etc.

Solo es cosa que nos demos cuenta que los humanos por nuestra gran capacidad intelectual y emocional tenemos como misión en la tierra ser los guardianes y los protectores del medio ambiente y de la Biodiversidad.

Ese es finalmente nuestro rol o papel biologico que nos corresponde a los humanos en la tierra.

Cuando eso suceda automáticamente comenzaremos a tratarnos bien los unos a los otros (sin prejuicios, sin racismo, ni odio) dejando atrás para siempre la pesadilla de las guerras.

Entonces si tendriamos todos, todos los humanos, mejores días, mucho mejores días.

Viviendo en paz entre todos nosotros y reconciliados con la Naturaleza (con la diversidad biológica, con el agua, con el aire y con el suelo).

Entonces, el amor, la empatia y la compasión (variantes del amor) nos reconciliarian con el exilio de la Naturaleza, parafraseando a Octavio Paz que escribió: “El amor nos reconcilia con el exilio del paraíso”.

(de su libro La llama doble), es definitivamente la Naturaleza: un paraíso, que no todos han descubierto (y que nos empeñamos en convertirlo en un infierno terrenal).

Entonces si tendriamos una conciencia verdaderamente humana, una conciencia evolucionada de carácter biofilo, es decir de amor, de admiración y de respeto por la vida.

Dejando atrás para siempre la pesadilla del pasado belicista humano, un pasado histórico demencial y estúpido.

La inocente Biodiversidad y la humanidad no se merecen que un puñado de politicos y empresarios irresponsables estén conduciendo al posible colapso de la vida (por una probable guerra nuclear) en la tierra, por razones mezquinas: codicia, megalomania capitalista, soberbia y egoismo, que no es otra cosa que imbecilidad ética y moral.

Finalmente la violencia bélica de la humanidad «civilizada», no es otra cosa que el instinto de supervivencia animal o agresividad animal (necesaria para la supervivencia) humanizada o mejor dicho degenerada.

De modo que detras de cada maldad humana o perversidad humana, hay un instinto animal degenerado. Solo es cosa de analizar cada instinto en el reino animal para darnos cuenta cómo los hemos degenerado.

Hay que cultivar y despertar la conciencias biófila en la redes sociales y por todos los medios posibles, ante el embate de la sinrazón, la estupidez y la demencia bélica de quienes están poniendo al mundo en jaque.

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Redacción Debate Chiapas

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