SIN CONTROL LA TALA DE ÁRBOLES Y CASA FURTIVA EN TODO CHIAPAS

AUNADO a la falta de vigilancia que existe en casi su totalidad en el Estado de Chiapas, por donde usted vaya y a la hora que usted guste, se ven camiones, camionetas y hasta burros y caballos sustrayendo y transportando madera de nuestros ya muy raquíticos bosques, dejando de llamarse selva y ahora encontramos llanuras y más llanuras, además de la tala inmoderada y que Semarnap es simple y llanamente punto menos que nada y tal parece que les vale y no le importa gran cosa que esto se siga dando en forma indiscriminada en todo Chiapas.

Bastó un pequeño recorrido por Frontera Echeverría, Taniperlas, Montes Azules (Zona de Reserva según), Marqués de Comillas, Chancalá, Palestina, Santo Domingo y para qué le sigo… y más tristeza me dio al ver a un chamaco con una iguana en sus manos burlándose de nosotros y de todos los que nos llamaba la atención que tenía este animal vivo como diciendo que ellos eran los amos y señores de esas áreas.

Todos decimos que ya basta, todos decimos que es un crimen, todos nos llenamos la boca al decir que es una ingratitud estar acabando con el único pulmón que tiene la República Mexicana  y Chiapas… pero ninguno de nosotros hacemos nada y las instituciones encargadas de detener este crimen, tampoco.

Y qué me dicen ustedes de las grandes quemas de bosques que año con año realizan los campesinos para sembrar unas cuantas matas de milpa?

Y cuántos de estos incendios no se propagan y terminan con cientos de hectáreas de bosques con árboles de centurias de años y que ya nunca más darán sombra y humedad.

Doloroso es voltear y ver los cerros cenizos esperando la lluvia, pero no para hacer crecer nuestros árboles, sino para la siembre de milpa.

No es noticia saber también que los talamontes que constantemente ahogan el oxígeno matando y transportando árboles de cedro, pino, roble, caoba, chicle, nogal, hormiguillo, primavera, dan la famosa mordida y siguen tan campantes porque saben bien cómo manejar la situación bajo la mirada de la policía que los llega, por casualidad, a encontrar.

A los chiapanecos nos vale menos que nada esta situación tan urgente y es el momento urgente de levantar mi  voz y entonces sí, en lugar de armar mitotes cerrando carreteras y calles o tomando la presidencia municipal, ir a esos lugares y exigir respeto a la madre naturaleza.

Ahí es donde debemos demostrar nuestra fuerza y voluntad, porque el día de mañana ya será tarde.

Exigir a las dependencias que nunca más autoricen aserraderos y que esas mismas dependencias pidan inclusive al Ejército vigilancia para castigar a los talamontes y decomisen motosierras como cuando buscan armas y marihuana.

Y no estaría mal que los próximos gobiernos (diputados y senadores) se pusieran a trabajar y legislaran una ley en donde nos obligara a cada mexicano sembrar (por Ley), un mínimo de 50 árboles por año, cuando cada mexicano tenga ya una edad, digamos de 18 años y cancelar los permisos de»aprovechamientos forestales» en Chiapas por 30 años.

Cuando pido explicación a las policías me contestan que muchas veces no pueden actuar debido a que los talamontes portan copias foliadas de SEMARNAT y PROFEPA donde especifica que pueden derribar árboles y los documentos carecen de caducidad, por lo que siempre está vigente dicho permiso.

Es un negocio entre las dependencias y los comercializadores de madera.

¡¡Válgame Dios!!

Roberto Araujo Sánchez

Ciudadanos del Sur, AC

Compartir

Redacción Debate Chiapas

Post relacionados